
Soy José Poveda. Educador social.
Este blog nació de lo que vi cuando se apagaban las luces del centro de protección.
Aquí escribo sobre lo que casi nunca aparece en los informes:
la fragilidad,
el vínculo,
el desgaste emocional,
la esperanza.
Y también sobre adolescentes a los que demasiadas veces solo se mira por sus errores.
No escribo desde la teoría.
Escribo desde conversaciones difíciles, abrazos inesperados y noches en las que vuelves a casa pensando en quienes todavía buscan su lugar en el mundo.
Algunas historias no deberían perderse cuando termina la jornada y el edificio queda en silencio.
Por eso existe este espacio.
Si has llegado hasta aquí, quizá quieras empezar por alguna de estas historias:
— Laura: la rabia que pide abrigo
— Después del llanto

